Crónica | Comida mitin del Partido Popular en Cacheiras Armando Blanco recuerda que él mismo fue seguido por la banda terrorista
06 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?os mítines de Armando Blanco son como las recepciones del embajador de Ferrero Rocher: siempre sorprenden a los invitados. Campo de la fiesta de Cacheiras. Despliegue culinario sin precedentes en otros lugares, pero muy habitual en Teo. La organización funciona como un reloj suizo. A las 14.30 están sentados unos mil comensales. Armando se ha puesto un chaleco rojo del Xacobeo y reparte juego detrás de una improvisada barra: empanada, mejillones, paella, carne ó caldeiro y tarta de almendra, con el obligatorio riego de vinos del país, aguas minerales y cafés de pota. El alcalde y un pequeño grupo de colaboradores sirven el convite con una profesionalidad hostelera intachable. Todo muy rico y muy abundante. El alcalde no come, sólo sirve. ¿Una metáfora quizás? Entre los comensales hay invitados especiales: el candidato número tres al Congreso por el PP, Arsenio Fernández de Mesa; el ex-presidente de la Xunta Gerardo Fernández Albor; el senador Portomeñe; o el alcalde de Melide y también senador, Miguel Pampín. Se puede decir que el mitin de Armando es el que más número de personas ha conseguido reunir en la zona desde que arrancara la campaña con Rajoy en el Obradoiro. Si el éxito hay que buscarlo en los oradores o en el menú es un debate complicado. Con las barrigas llenas y el palillo dalle que dalle entre los dientes, empiezan los discursos. Armando cambia el chaleco por la blasier. «Marianiño, en Teo querémoste», dice una pancarta. Armando presenta al equipo de notables que lo acompañan y tiene un recuerdo especial para Manuel Parajó que, según dice, «está nunhas illas». Blanco se ríe sin tapujos del Partido Socialista de Teo y de su intensa campaña de buzoneo. «Dixéronme que por Teo andaban os de Lo que necesitas es amor, pero non, eran os de Hay una carta para ti. ¡Arrecarallo!». Hay risas.