?a residencia de Volta do Castro fue una iniciativa aprobada por la Xunta pocos días antes de las últimas elecciones generales, junto con otras para A Coruña y Vigo. Éstas han tenido más fortuna: según indicaba ayer Asuntos Sociais, la coruñesa está «xa en funcionamento», y la viguesa se encuentra «rematada». La compostelana tardó más de 1.500 días en ser adjudicada a una constructora. En principio se prevé que el plazo para edificarla será de un año. El centro ha sido reiteradamente demandado en este tiempo, por la carencia de plazas en la ciudad. Entre elección y elección, también hubo un cambio en el lenguaje: aquel marzo del 2000 la Xunta afirmaba que era más correcto hablar de «centro xerontolóxico», por entender que se trataba de una iniciativa más ambiciosa que una residencia, el término que se usa ahora.