A CADEIRA | O |
16 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.NO ME ATREVO a asegurar quién comió ayer en el restaurante Toñi Vicente, ya que al contrario de lo que muchos creen, los periodistas verifican sus informaciones. Quizás, sólo quizás, el ministro de Justicia, Michavila, que ayer paseó por Santiago, se dejó caer en este pequeño local de la calle Rosalía de Castro. Ni yo ni la mayoría de los compostelanos podemos comprobar tal afirmación, entre otras cosas porque no acostumbramos a almorzar allí -demasiadas caras conocidas al fin y al cabo...-. Sin embargo, pequeñas pistas -muy sutiles- hacen pensar que algún cargo político estuvo ayer en este restaurante. Como tres o cuatro audis con antenas descomunales perfectamente aparcados en medio de la acera, invadiendo completamente uno de los carriles de la Avenida da Coruña. Uno de ellos incluso encontró mejor ubicación en plena esquina con Rosalía de Castro, de forma que los conductores que tenían que doblar hacia esa calle hacían verdaderas piruetas para situarse en su carril. Tuvieron suerte los coches -a mi que me cayeron sesenta euros por olvidarme del ticket de la hora-, que no debió verlos un coche de la guardia civil de tráfico apostado a cinco metros. Ministro de ¿justicia? Sólo me consuela saber que además comieron a mi salud y a la de todos ustedes.