PP y BNG se van a los extremos y el alcalde ve luces y sombras

La Voz

SANTIAGO

30 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?ositeo Rodríguez no es capaz de encontrar el más mínimo lunar a la gestión de José María Aznar con respecto a Santiago. Es más, considera que los proyectos frustrados son más achacables a la «inoperancia» del Gobierno local que a la dejadez de Madrid. Para el líder popular el presidente ha tenido sensibilidad con los problemas de Compostela y destaca sobre todo «que nos va a comunicar con la capital de España en dos horas y media», lo que a su juicio abrirá nuevas puertas a un sector clave como el turismo. Sobre los asuntos pendientes, confía en que a partir del 14 de marzo se puedan plantear a Mariano Rajoy. Sánchez Bugallo es más tibio en su análisis. También valora muy positivamente el plan desarrollado por Fomento en materia de infraestructuras ferroviarias, pero atiza sin piedad cuando se trata de repasar sus últimos cuatro años. Para el alcalde, «Aznar se ha dado gusto al cuerpo» con la mayoría absoluta lo que ha provocado que España haya deteriorado sus relaciones con Latinoamérica, el mundo árabe y con nuestros socios en Europa, sobre todo con Alemania, «que son los que más fondos aportan para lograr la cohesión social. Y eso -señala Bugallo- lo vamos a pagar muy caro todos los gallegos a medio plazo». Néstor Rego, por su parte, no deja títere con cabeza. El portavoz nacionalista hace una valoración desapasionada del balance del Gobierno de Aznar en Santiago y se remite a los Presupuestos Generales del Estado, donde a su juicio se puede comprobar «ano tras ano as promesas incumplidas». Rego recuerda que los populares han incluido en varias ocasiones proyectos (la nueva depuradora, la biblioteca, el vial Sar-Pontepedriña, el cuarto giro de Cornes o las conexiones peatonales de O Eixo) que no se ejecutaron o de los que se tuvo noticia varios años después del anuncio. «Definitivamente o BNG non pode dicir nada bo do periodo de Aznar no Goberno».