?e momento, aún conocen poco de Galicia pero los voluntarios coinciden en apuntar su fascinación por Santiago y su zona vieja y también un poco de fastidio por tanta lluvia. La estancia de los jóvenes europeos en Padrón y Boqueixón responde a una iniciativa del Servicio de Voluntariado Europeo, uno de los proyectos que gestiona la Fundación Paideia. De hecho, desde su puesta en marcha ha acogido entre 25 y 30 jóvenes de otros países, cifra que se incrementa hasta el centenar en cuanto a los envíos fuera de España. Ayer, Pilar López, de Paideia, destacaba que muchos de estos voluntarios no han regresado a casa tras encontrar trabajo o pareja en los países de destino. Y es que desde Paideia se enfoca este servicio de voluntariado como un «trampolín» hacia el empleo, pero también como una oportunidad de adquirir nuevas experiencias tanto personales como de orientación pre-laboral, formativas, lingüísticas y de aprendizaje intercultural.