Lo que mande el señorito

NACHO MIRÁS FOLE

SANTIAGO

CON LUPA | O |

17 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

ME PASÉ toda la infancia (era la época de Cuéntame, más o menos) creyendo que los Reyes Magos no sabían leer. Con mi mejor letra les anotaba, en una carta de doble pauta, la palabra «Scalextric» y ellos interpretaban «mudita de calzoncillo y camiseta modelo junior». En el renglón donde yo escribía «bicicleta» con caligrafía de Rubio, ellos siempre veían «chándal y calcetines» o, según el año, «zapatos para el agua marca Gorila». Así que crecí sin Scalextric y, como Zipi y Zape, sin la ansiada bicicleta. La explicación que daban en casa es que quizás no habías sido demasiado bueno. Así que hacías examen de conciencia y comenzabas el año convencido de que esta vez no te haría sombra ni San Dominguito; y la bici sería tuya. Pero nada, los Reyes seguían confundiendo Scalextric con calzoncillo. Hoy los niños han aprendido. Para prevenir el analfabetismo de Melchor, Gaspar y Baltasar, no escriben casi cartas. Colocan unas pegatinas que dicen «me lo pido» encima del juguete que les interesa en el catálogo de unos grandes almacenes. Y así consiguen todo lo que quieren, aunque el alijo sea carísimo. Quizás si yo hubiera tenido tantas facilidades sería hoy peor persona. Quién sabe.