Reportaje | Un recorrido pausado por los problemas de la infraestructura viaria más importante de las realizadas en Compostela en los últimos lustros Los excesos de velocidad están detrás de la mayor parte de los accidentes
06 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?l periférico supuso una auténtica revolución para Santiago. Pero la infraestructura urbana más importante de cuantas se han hecho en la historia reciente de la ciudad tiene también un lado poco amable: el de los accidentes de tráfico. El Concello de Santiago le ha pedido al Ministerio de Fomento que revise el trazado y la señalización de la vía, por cuanto no son pocos los siniestros que, con demasiada frecuencia, se producen en determinadas zonas. La avenida de Gonzalo Torrente Ballester, que enlaza el polígono del Tambre con la avenida de Lugo, encabeza la clasificación de los últimos meses en lo que a accidentes derivados de salidas de vía se refiere; claro está, en su carril de bajada, que es cuando la marcha es más ligera. Para tratar de identificar algunos puntos problemáticos de esa vía, entramos en ella al volante en el Polígono del Tambre, con la intención de salir en Fontiñas. Lo primero que llama la atención es un cartel que señala: «En autovía, no tractores, no bicicletas, no peatones». Entonces, alguien podría pensar que circula por una autovía al uso, limitada a 120. Pero no es así. El límite máximo es de 80 por hora en todo el recorrido. Al ir bajando, lo difícil es mantener el pedal en los ochenta. El velocímetro se dispara a noventa, noventa y cinco. Se ve musgo en las cunetas y zonas más sombrías, aunque no sobre la superficie de rodadura. Pero sí puede ser un problema que, aunque no ha llovido, el asfalto está completamente mojado en estos puntos. La avenida tiene varias salidas, señalizadas a 60 y 40 por hora en tramos muy cortos. Eso también puede ser un problema a la hora de salir y frenar. Hacemos la prueba y, a ochenta, da tiempo. A 120 o 140, velocidades que ha detectado la policía local, la salida diseñada para ir a 40 puede ser una trampa mortal. En todo el tramo nos han pasado coches a mucho más de 140 por hora.