La firma del convenio entre la USC y la Fundación Caixa Galicia, que tuvo lugar en la sede del rectorado, en la Praza do Obradoiro, estuvo acompañada desde el exterior por una sonora cacerolada protagonizada por un grupo de estudiantes. El motivo de la protesta era la subida de las tasas en las residencias universitarias para el presente curso, que ha supuesto un incremento medio de un 12% en el coste de las plazas. Barro aseguró que la subida de las tasas está «plenamente justificada» y es «imprescindible» para mantener la calidad y el nivel de servicios del sistema universitario de residencias. El rector recordó que las plazas están subvencionadas entre un 25% y un 80% y que las tasas que más han subido son las referidas a los alojamientos de investigadores y profesores invitados. Finalmente, Barro dijo que «el sistema de residencias de la USC está entre los tres mejores de España, y eso hay que pagarlo».