Con pulso romántico

TERESA ADRÁN

SANTIAGO

CRÍTICA DE MÚSICA | O |

20 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

LA VOZ de John Mark Ainsley cerró la cuarta edición del Ciclo de Lied de Santiago en uno de los recitales más esperados. Se presentó como la propuesta más interesante del programa el ciclo de lieder Dichterliebe de Schumann, que completaba con el Liederkreis una importante parte del trabajo que el compositor dedicó a este género. En la primera parte, lieder de Mendelssohn y el maravilloso Liederstrauss de Wolf en la magnífica voz de Ainsley, tenor de timbre refinado del que saca buen partido gracias al fraseo y a la elegancia de su interpretación. Lo mejor del recital llegó en el momento del Dichterliebe , donde tanto Ainley como Vignoles mantuvieron vivo el pulso romántico sin caer en el amaneramiento al que es tan proclive este repertorio. Tras la gran actuación del tenor británico estalló la mayor de las ovaciones de esta edición del ciclo, que tan buena acogida ha tenido entre el público compostelano. Esta convocatoria otoñal parece haberse consolidado a base de presentar cada vez mejores carteles y originales propuestas de programa.