El Concello ha concedido en lo que va de año licencia para edificar 768 viviendas

Margarita Mosteiro Miguel
Marga Mosteiro SANTIAGO

SANTIAGO

ÓSCAR CORRAL

La construcción ha descendido en todo el municipio compostelano, especialmente en la zona rural La dureza de la Lei do Solo incide en el descenso de solicitudes para áreas no urbanas

03 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?a construcción en la capital de Galicia ha experimentado un ligero retroceso con respecto al año pasado. De acuerdo con los datos del número de licencias concedidas por el Ayuntamiento de Santiago para viviendas (casas unifamiliares y pisos) en los nueve primeros meses del año, en Compostela se construyeron más viviendas el año pasado que éste. El 2002 se cerró con la concesión de licencias para 1.457 viviendas, mientras que en lo que va de 2003 se han dado 768 permisos. El alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, dice que, durante este año, se han producido varias circunstancias que explican este retroceso. La más importante es la aprobación de la Lei do Solo, que ha endurecido las condiciones para edificar en el rural. Así, los suelos ubicados en las ordenanzas 14 y 18 dejan de ser edificables. De las casi ochocientas viviendas con licencia para ser construidas este año, sólo 79 están en el rural compostelano. En años anteriores, la media de licencias para el rural se situaba en torno a las 120, según el alcalde. Sánchez Bugallo explica que el año pasado se solicitaron alrededor de cuatrocientas licencias no urbanas, dado que muchos ciudadanos anticiparon sus promociones debido al anuncio de la aprobación de la nueva Lei do Solo, que ya se auguraba como muy restrictiva. Setecientas a la vista Por otro lado, el alcalde señala que hay un paquete de setecientas viviendas para las que se solicitará licencia municipal próximamente. Concretamente, doscientas corresponden a las viviendas de protección autonómica que se construirán en los polígonos 6 y 7 de Fontiñas; y otras quinientas se refieren a viviendas, también protegidas, que se edificarán en suelos gestionados por el Instituto da Vivenda e Solo. Todas estas solicitudes, según el regidor compostelano, llegarán al Concello hacia finales de este año o principios del próximo. Pero, entonces, ya computarán como licencias municipales para el 2004, aunque su gestión se realizase durante el 2003. El alcalde explicó que las doscientas viviendas de Fontiñas podrían haber obtenido licencia este mismo año, pero se introdujo una modificación en la tramitación para garantizar que dichas viviendas sean calificadas como de protección autonómica y vendidas a los precios fijados por la Xunta de Galicia. Esta modificación supondrá un ligero retraso en toda la tramitación, pero garantizará que los suelos destinados a viviendas protegidas sean para este fin. La modificación consiste en que los promotores deben obtener la calificación de vivienda de protección autonómica como trámite previo para pedir la licencia municipal. La calificación la concede el Instituto Galego da Vivenda e Solo, para lo que pide los datos de los compradores de la vivienda y comprueba que cumplen las condiciones. Hasta ahora, la calificación se hacía antes de la entrega de las llaves. Este cambio se adoptó, previo acuerdo con el IGVS, para evitar situaciones como las de Plavimundo, en las que se detectaron ventas por encima del precio fijado por la Xunta de Galicia para las viviendas de protección autonómica.