Crónica | Un grupo de delincuentes atemoriza a la comarca
13 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?omo la del ciprés, la sombra de Roque Botana es alargada. Su nombre real es Fernando Botana Gerpe, uno de los delincuentes más prolíficos de la comarca que está en prisión desde hace ya algunos meses. Sus múltiples fechorías, la última de ellas el atraco de una oficina bancaria de Caixa Galicia, dio con sus huesos en la cárcel. Sin embargo, el niño grande y arrogante que quería salir en el programa de Antena 3 Alerta 112 no estaba solo en sus tropelías, sino que contaba con una banda de compañeros y familiares que lo acompañaron durante sus andanzas. Es la herencia de Roque. En la zona de Bertamiráns, los vecinos todavían tienen miedo al clima que se respira en la zona cada vez que alguno de los compañeros de este chico se pasea por allí. Último episodio El último capítulo de esta historia inacabada tuvo lugar el jueves. Ante la Policía Local de Ames, una pareja presentó una denuncia por una presunta agresión a manos de dos individuos que coincidían con la descripción de alguna de las personas pertenecientes al círculo de amistades de Roque Botana. Inmediatamente se inició la búsqueda de los sospechosos por la zona y se dio parte a la Guardia Civil. Pocas horas más tarde, los sospechosos fueron localizados en una sala de juegos de Santiago y los agentes de la Policía Local intentaron proceder a su detención. Una de las personas requeridas por los agentes ofreció algo de resistencia ante uno de los policías y le propinó un cabezazo. Tras la agresión fue detenido y fue entregado a la Guardia Civil para su posterior puesta a disposición judicial. Otra pieza El detenido, tras ser identificado, resultó ser Ángel Gil de Sada, un delincuente habitual de la zona, con multitud de antecedentes penales y, por supuesto, compañero de correrías del gran jefe Roque. En concreto, Ángel Gil de Sada fue detenido el pasado mes de junio en compañía de su colega después de comerse literalmente en un coche robado la valla de protección de la carretera de Noia, a la altura de Roxos. Ayer, Angelito, como se le conoce por la zona, fue puesto en libertad. Otra de tantas veces a la espera de la próxima.