?umerosos pasajeros de un vuelo de Iberia procedente de Barcelona, que llegó a Santiago sobre las 18.30 del pasado miércoles, realizaron una sonora protesta ante el mostrador de la compañía cuando fueron informados de que el equipaje no había viajado con ellos y que tendrían que esperar para recuperarlo al próximo vuelo. Uno de los pasajeros afectados explicó a esta redacción que venía de Suiza a Santiago vía Barcelona. Según dijo, en el vuelo, con una capacidad de 109 plazas, viajaban personas «que al llegar a Santiago se encontraron con que tenían lo puesto. Había gente llorando, dando gritos, personas que no podían disponer siquiera del carrito de los niños pequeños porque lo habían facturado, e incluso un minusválido». Según narra el viajero, en Iberia les explicaron que el equipaje volaría a Santiago en un enlace posterior, por lo que les dieron la opción de esperar en el aeropuerto o dar indicaciones para que la compañía llevase las maletas al lugar de destino. «Sé de casos en los que se ha perdido una maleta, pero que pierdan todo el equipaje no es normal», se lamentaba el afectado. La versión de Iberia es tajante al afirmar que no se trata de una pérdida de equipajes. La compañía explicó que como el vuelo que partía de Barcelona traía retraso, se decidió embarcar al pasaje y cargar los equipajes en el vuelo siguiente. Las maletas, según Iberia, llegaron en el vuelo IB 1578. «La medida se tomó porque si no se hubiera hecho así los retrasos hubieran sido mayores», señaló el gabinete de prensa. Dicen también que el problema no afectó a todo el pasaje del avión, sino a unos cincuenta clientes, y que la situación se resolvió en el mismo día.