Actitudes sospechosas

| IGNACIO CARBALLO |

SANTIAGO

SI LA EMPRESA municipal de vivienda, Emuvissa, es la responsable de velar por el proceso de promoción pública en los polígonos que gestiona, parece pura negligencia que se le dé un espaldarazo a una promotora de la que le consta, porque figura en su registro de entrada, que existen denuncias de graves irregularidades en la comercialización de unos pisos que contribuyen a sufragar, vía impuestos, todos los ciudadanos. El espaldarazo no es otro que la adjudicación definitiva de las parcelas edificables, a la que sin duda tiene todos los derechos la promotora privada por ser propietaria de la parte suficiente de los terrenos del polígono. Ahora bien, parece prudente pasar antes la lupa a la manera en que se están comercializando los pisos, sin prejuzgar, por supuesto, la existencia de fraude. Lo que ya es más sospechoso es que al consejo que adjudica el terreno se le oculte la existencia de las denuncias.