SALGUEIRIÑOS
19 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.SI LE HACEMOS caso a los votantes que le dieron el gobierno a los socialistas y a los que colocaron cuatro nacionalistas en Raxoi, ambos grupos políticos no tienen más remedio que negociar un pacto para llevar las riendas de la ciudad. La cuerda todavía no rompió, pero está tan tensada y es tan poco resistente que no se ha hecho ningún nuevo gesto para no romperla. El gobierno minoritario tiende, de esta forma, a consolidarse. También es cierto que sólo ha transcurrido un breve periodo de tiempo, pero los nacionalistas tienen la mente en las aulas. Pero ahí está el reflejo barométrico . La encuesta también rompe un poco la monotonía del tráfico, siempre en el vértice de las preocupaciones. El malestar ciudadano se trasvasó al ámbito urbanístico, y al menos mientras no se tapen los agujeros ni nazcan como hongos las viviendas asequibles el urbanismo seguirá ocupando tan desquiciante lugar.