? partir del 10 de junio se precipita el proceso. El Bloque quería llegar a la constitución de la corporación y elección del alcalde, el 14, con un acuerdo cerrado. El PSOE no tenía prisa. Las posiciones se concretan: 11 de junio. El PSOE formaliza su propuesta, en la que enfatiza el concepto de gobierno unitario encaminado a cumplir un programa conjunto y con autonomía para los concejales en el ámbito de su actuación. Señala que, como es habitual en el Concello de Santiago, las inauguraciones serán generalmente presididas por el alcalde con participación especial del concejal delegado del área y participación de toda la corporación. No alude a la delegación general de firma. En este documento, el PSdeG detalla trece «líneas programáticas» en las que interpreta que hay acuerdo, referidas al Plan Estratégico, la política urbanística y de vivienda, transporte, integración sociolaboral, medio ambiente, participación ciudadana, cultura y cooperación institucional, entre otros. También reseña compromisos sobre puntos programáticos en los que hay diferencias. Destaca el de una resolución definitiva para el sistema de tratamiento de residuos antes del 31 de diciembre del 2003 según criterios económicos, de calidad e impacto ambiental; y la modernización de la administración, con instrumentos como la Xerencia Municipal de Urbanismo y el Instituto de Promoción Económica. 12 de junio. El BNG presenta un documento en el que incide en que unidad de gobierno no es uniformidad y aboga por concretar el programa, con presupuestos, plazos de ejecución y recursos humanos, en vez de aludir a «líneas programáticas». Sobre los aspectos en los que hay diferencias, el Bloque alude al compostaje para el tratamiento de residuos como condición sine qua non y matiza que la modernización de la administración no implica crear una Xerencia de Urbanismo como organismo autónomo. También aboga por la creación de los consellos sectoriales que faltan, no sólo los de deportes, cultura y el comarcal de sanidad aludidos por el PSOE; por la concreción de un modelo de presupuestos participativos más allá de su debate consultivo en el CES y el Consello de Relacións Veciñais; y pide que los centros socioculturales se engloben en el área de Participación Cidadá. También alude a discrepancias no recogidas por el PSOE en el texto anterior, como compromisos para llevar el saneamiento y el abastecimiento a todo el municipio, y la creación de ludotecas y de la escuela infantil de Tras Parlamento. Sobre la delegación de firma en la primera tenencia de alcaldía, para el BNG es imprescindible y pide que se busquen fórmulas para que los ediles nacionalistas «protagonicen as súas actuacións políticas». 13 de junio. El ultimátum del PSOE. Bugallo le entrega a Néstor Rego, sin reunión de la comisión bipartita e indicándole que era su última oferta, otro documento. Es el mismo del día 11, si bien incluye aspectos programáticos como impulsar la extensión de servicios a todos los núcleos rurales, una ludoteca en Fontiñas, otra en el Ensanche y una escuela infantil en el entorno de la zona nueva. También formula un recorte de las áreas de gobierno ofrecidas con anterioridad al BNG.