Los ruidos nocturnos han provocado un importante debate en los últimos años en varias ciudades españolas y Santiago no ha sido una excepción. S.B. En este asunto hay dos dimensiones. El ruido que provocan determinados locales y el de la calle. Para atajar el primer caso hay que crear una ordenanza para aplicarla con rigor y para que cada local asuma sus responsabilidades, aunque tenemos el problema de que las sentencias administrativas son recurribles en el ámbito jurisdiccional. El segundo también es complicado porque se trata de un hábito social adquirido que requiere de un pacto entre los ciudadanos, el Ayuntamiento y los hosteleros. N.R. Trátase dun problema ubicado en dous puntos importantes da cidade. O BNG tamén aposta por un esforzo de conciliación entre as partes implicadas para que acorden as medidas necesarias, pero tamén é necesario darlle máis contido á área municipal responsable, Urbanismo, que non está actuando con axilidade e contundencia. D.R. Es un tema sensible en el que ha habido ineficacia. Se hicieron controles y expedientes, pero simplemente no se cumplen. Con el PP en el gobierno, si un local incumple la normativa, cerrará por encima de todo. Soluciones para el tráfico La planificación del tráfico también es uno de los pilares en los programas de los tres aspirantes a la alcaldía. D.R. En este asunto el gobierno socialista tampoco ha sido capaz de adoptar ni una sola medida. El PP, por ejemplo, apuesta por el cobro en los aparcamientos por tiempo utilizado, y de momento, los vecinos siguen pagando 2 euros por estar una hora y un minuto. Hace falta un plan de choque y medidas con imaginación, como la puesta en marcha de carriles reversibles o un plan comarcal de transporte que los socialistas no asumieron cuando Trapsa se hizo con la concesión. S.B. La imaginación en este tema no vale. Hace falta mucho dinero y programación. Ahora, la clave es lograr un sistema de transporte intercomarcal a través de un consorcio con los actores implicados que permita obtener precios razonables para desplazarse y seguir apostando por los aparcamientos periféricos e interiores. N.R. Habería que combinar medidas. O dos aparcamentos periféricos o trasladaría incluso ata Bertamiráns e Cacheiras, complementados con liñas eficaces, e continuar cos proxectos iniciados no casco urbano. Nos próximos anos haberá novas urbanizacións que deberán incorporar carrís específicos de transporte público. Tamén hai que iniciar a posta en marcha do transporte ferroviario de proximidade cun metro lixeiro que conecte os núcleos periféricos e centro urbano co aeroporto de Lavacolla. El candidato nacionalista considera «inadmisible» la demora en varias actuaciones importantes para la ciudad