El vicepresidente económico arropó a Dositeo en un recorrido de tapas y vinos por el casco monumental El candidato del PP «amenaza» con no salir del despacho de Rato si es alcalde
13 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?artes, ni te cases, ni te embarques. Pero los candidatos se casan con todo el mundo y quizás se embarquen en promesas. ?ositeo Rodríguez se fue de vinos. Bueno, hizo más cosas, pero de tres a cuatro y pico de la tarde se fue de vinos y tapas con el vicepresidente económico del Gobierno, Rodrigo Rato. Y en el Obradoiro, antes de empezar el paseo, el candidato del PP amenazó a Rato: si los ciudadanos lo eligen como alcalde el día 25, visitará continuamente su ministerio. Los políticos y su séquito alternaron en tres locales del Franco: A Barrola (los camareros lucieron guantes blancos), Casa Elisa (aguardaba el resto de la candidatura del PP bajo un cielo de jamones) y El Pasaje (no faltó la foto con Pepe Rumbo, el dueño). Buenas tapas y mejores vinos. Rato se mostró muy interesado por saber dónde ponían la mejor empanada, mientras iba saludando a unos y a otros. En el brindis por Santiago, el conselleiro Núñez Feijoo brindó con agua ¡con agua! «¡Apueste por Galicia!», le decían al vicepresidente en la calle. «Ya apuesto, ya apuesto», contestaba. El último tramo del paseo, entre Porta Faxeira y la comisaría, lo hicieron Rodrigo y Rodríguez de ganchete, como buenos amigos. «¡Dille que veña a pagar o café», se escuchaba desde una terraza. Es como un trabalenguas: Rodrigo Rato y Rodríguez pasan el rato en Rodrigo de Padrón. Con Rato ya camino de Madrid, Dositeo Rodríguez visitó Vista Alegre, donde proyecta la supresión de terrazas y soportales y la instalación de ascensores exteriores. Por la noche, en el restaurante Balboa, cenó con representantes de todas las asociaciones de vecinos de Santiago. Fue un día duro para el estómago. El megáfono móvil de Néstor Rego reposta en la gasolinera de San Caetano. El candidato nacionalista dedica el martes y 13 a presentar su programa a diferentes grupos. Quedó aplazado el encuentro previsto con el colectivo gay, pero no con los promotores inmobiliarios. Por la tarde se centra en Conxo, donde propone iniciar la reurbanización de los barrios históricos y periféricos y crear la figura de concejal de distrito para mejorar la atención a estas zonas. Y como con la salud y con la educación de los niños no se juega, Néstor Rego anuncia en Conxo la intención del Bloque Nacionalista Galego de crear un nuevo centro de salud en el barrio y de construir un nuevo colegio, «de ser necesario».