Un adiós con sabor a chocolate

La Voz

SANTIAGO

Las últimas obras de Santiago Sende se exhiben en el escaparate de su pastelería; y César Lombera regresó a la Alameda para terminar de restaurar las Marías

16 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?icen que todos los maestros dejan algunas obras a medio camino antes de despedirse de este mundo. El pastelero Santiago Sende no quiso ser menos. Por eso antes de sorprendernos con su repentina muerte no se olvidó de esconder en su obrador algún que otro trabajo a medio terminar. Su familia ha querido rendir un último y merecido homenaje a Santi, como le llamaban, y ha colocado en el escaparate de la pastelería de A Rosa las obras de leche y chocolate con las que seguro nos habría sorprendido algún día. Por cierto que de lo que no se olvidó Sende es de fabricar un montón de huevos de Pascua para los más pequeños. La definitiva ? Cesar Lombera no hay quien le frene. Si hace dos días la policía local no le dejaba terminar de retocar su figura de Las Marías porque su furgoneta estaba mal aparcada, ayer, el escultor, ni corto ni perezoso regresó a la Alameda para terminar lo que había empezado veinticuatro horas antes. Eso sí, en esta ocasión decidió trasladar las pinturas como pudo y dejar su vehículo en un lugar más seguro. A la segunda va la vencida. Los muchachos de la Consellería de Cultura no cesan en su empeño de promocionar el turismo de Galicia en todos los puntos de la comunidad. Por ello acaban de poner en marcha una campaña informativa en forma de cuatro carteles y cuyo objetivo es atraer la mirada del espectador gracias al impacto visual que producirá en sus retinas contemplar temas tan distintos como el Camino de Santiago o el turismo de naturaleza, de playas y cultural. Los carteles se repartirán por todas las oficinas de turismo, muestras y ferias en las que participe este departamento de la Xunta de Galicia. La foto de rigor Seguimos con turistas, en este caso los cientos que durante estos días nos visitan en Compostela. Ayer encontramos un simpático grupo de boy scout que no ha querido regresar a su tierra sin antes hacerse la tradicional foto en Platerías. Claro que antes de que ellos apretaran el botón nosotros ya teníamos la instantánea. Ahí queda eso.