Las pasarelas del Sar no están adaptadas para minusválidos

Uxía López Rodríguez
Uxía López PADRÓN

SANTIAGO

El Concello de Padrón estudia suprimir los peldaños en una de ellas Las escaleras de edificios como el centro social limitan también el acceso al auditorio municipal

06 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

El Concello de Padrón estudiará la posibilidad de eliminar las escaleras de al menos una de las dos pasarelas que cruzan el río Sar a su paso por la villa, a fin de suprimir las barreras arquitectónicas que impiden el paso a personas que se mueven en silla de ruedas. Y lo hace tras una propuesta realizada en pleno por el grupo municipal del BNG, que considera que las escaleras son de difícil acceso incluso para las madres que llevan a sus hijos en cochecito o silla. El portavoz del BNG, Octavio Sánchez, habló en el pleno de sustituir las escaleras por una rampa en la pasarela ubicada cerca del campo de fútbol, quizás porque esa zona dispone de estacionamiento para vehículos y desde ahí las personas con algún tipo de lesión o minusvalía tienen más posibilidades para cruzar por ella. La propuesta de suprimir las escaleras de las pasarelas del Sar es un paso más en facilitar la movilidad de personas con problemas y más en una zona en la que se ubican centros educativos, como son el Macías O Namorado, el Camilo José Cela y el colegio Flavia. Pero lo cierto es que en Padrón todavía hay muchas barreras arquitectónicas para las personas con dificultades de movimiento. Dos ejemplos claros: la Casa del Concello, con varios peldaños para acceder a su interior y con una gran escalera de piedra para llegar hasta el despacho del alcalde. Su acondicionamiento para facilitar el acceso de personas en silla de ruedas no es fácil ya que se trata de un edificio de piedra antiguo y cualquier obra de adaptación de las instalaciones implica unas obras que no pueden alterar la estructura de la fachada del inmueble.Esta carencia no extraña tanto como es el caso del auditorio del centro social, de más reciente construcción, por lo que habría que dotarlo desde el primer momento con un acceso adecuado para minusválidos, tal y como establece la legislación en vigor, la misma que ahora se intenta aplicar para las pasarelas peatonales sobre el río Sar. Quejas vecinales Mientras la cafetería y las oficinas sí tienen rampa de acceso exterior, al auditorio se llega tras subir un número importante de escaleras, de imposible acceso para una persona que se desplaza en silla de ruedas o con problemas de movilidad. Así lo hizo notar recientemente un ciudadano que usa una pierna ortopédica y que asistió a un acto en el auditorio, donde echó en falta la existencia de un ascensor.