El Banco de España considera posible la cesión del edificio de Praterías al Concello
SANTIAGO
La institución financiera confirma el cierre de su delegación en Santiago en diciembre del 2004 El Banco de España dejará de tener una sede en Santiago el 31 de diciembre del 2004. Representantes de la entidad señalan que hay una decisión tomada que difícilmente va a tener marcha atrás, por lo que se mantiene la fecha acordada para el cierre de la oficina.
28 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Aparte de Santiago, hay en España una treintena de edificios afectados por la misma medida. A partir de los seis meses de la clasura, esos edificios pasarán a competencia del Patrimonio del Estado, que resolverá su destino definitivo.Fuentes del Banco de España resaltan que la intención del Ministerio de Hacienda, según le avanzó, es la de poner las sedes cerradas en manos de las administraciones públicas. Es algo que está en estudio, y la decisión es de Hacienda. El edificio de la praza de Praterías, 2, pasaría a ser gestionado por la propia Administración central o por otra administración pública. En ese sentido, señalan que es perfectamente factible un convenio del Estado con el Ayuntamiento de Santiago para la gestión del inmueble, dedicado a actividades públicas. Eso sí, «la sede de Santiago quedará cerrada el 31 de diciembre del 2004 y dejará de funcionar como sucursal del Banco de España».El Ayuntamiento había expresado su intención de realizar gestiones para mantener la oficina del Banco como tal institución, puesto que Santiago es la capital de Galicia. Los representantes del Banco de España explican que en Galicia quedará sólo en funcionamiento la oficina de la calle Durán Lóriga, 16, en la ciudad de A Coruña. Las demás sucursales echarán el candado en diciembre del 2002 (Lugo), diciembre del 2002 (Ourense) y diciembre del 2002 (Pontevedra y Santiago).Si fragüase un convenio entre Madrid y el Ayuntamiento, el edificio de As Praterías (construido en el año 1940 para su función actual) pasaría a acoger servicios municipales en una zona privilegiada, pero el Banco de España se quedaría sin representación en Santiago. Fuentes municipales explican que, ocurra lo que ocurra, la normativa urbanística del casco viejo sólo admite para el edificio de As Praterías un «uso institucional».El otro edificio emblemático del casco viejo que tras un convenio pasó a manos municipales es el pazo de Bendaña, que antes había pasado a titularidad del Ministerio de Hacienda.