Seis peldaños hacen insalvable todavía el acceso al elevador para los minusválidos Pese a la demora de la obra aún no se ha instalado la plataforma para sillas de ruedas
04 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.A El ascensor del Ayuntamiento ya funciona. La de ayer casi fue una fecha histórica en el palacio consistorial. Se rompía la principal barrera arquitectónica de la sede municipal. En adelante, funcionarios y usuarios del Concello, sobre todo aquellos con más problemas de movilidad, podrán salvar sin agobios y sin entrecortar la respiración los cincuenta peldaños que conducen al área más visitada por los ciudadanos, la de Urbanismo. Sin embargo, la dicha no es plena para los más necesitados de este servicio. Para los discapacitados físicos no se acabaron todos sus problemas con las barreras arquitectónicas en la sede consistorial. Y no tanto por los dos escalones que dan acceso al pazo, sino por los seis que obstaculizan la entrada al ascensor a cualquier ciudadano que precise de una silla de ruedas y que quiera hacer uso de él con plena autonomía personal. En los veinte meses en que tardó en concluirse esta obra el Concello no se preocupó de contratar la pequeña plataforma para sillas de ruedas que permitirá a este colectivo superar esos seis peldaños. El edil Luis Toxo decía ayer que ya está encargada. Será muy recientemente. Hace tres semanas no lo estaba. Lo confirmaba entonces la edil responsable de la obra, Encarna Otero. En todo caso, el tiempo empieza a correr de nuevo. El domingo se cumplirán 20 meses (casi la mitad de un mandato municipal) desde el inicio de la instalación del ascensor. Su puesta en funcionamiento llegó ayer, pero no sin que antes los munícipes tuviesen una nueva ocasión de ruborizarse por esta obra. Anteayer todavía un representante de la Confederación Galega de Minusválidos que usa silla de ruedas precisó asistencia para llegar a la primera planta de Raxoi para participar en un acto oficial.