Santiago no cumplirá con el plazo para adaptar la totalidad de sus parques infantiles a las directrices de la Unión Europea. Ese plazo concluirá con este año, pero a la ciudad le quedarán pendientes de adaptación todavía diez parques públicos y los dieciséis que hay instalados en otros tantos colegios. Otros 26 sí cumplen ya. De la gestión municipal en esta área daba cuenta ayer Luis Pasín, quien participó en la presentación del itinerario verde. Para el concejal de Parques e Xardíns, que cifró en 1.364.082 euros la inversión realizada desde el 2000 para acondicionar los 26 parques ya adaptados y los cuatro que están en proceso de remodelación, el Ayuntamiento ha hecho un gran esfuerzo en esta materia. Se ha llegado hasta donde ha permitido la disponibilidad económica municipal, asegura el edil al tiempo que recuerda que si bien la Xunta había prometido ayudas para la adaptación de estas zonas a la normativa europea, ésas ayudas nunca se habilitaron, «polo que tivemos que asumir ese gasto en solitario». Pasín desconoce si habrá una ampliación del plazo marcado inicialmente por la UE. De no ser así, Santiago no cumplirá en su totalidad con la directriz de la UE. Si lo hará a lo largo del 2003, en que se irán remodelando los diez parques pendientes de adaptación. Se trata de los de Xixón, Almáciga, San Ignacio de Loyola, Pontepedriña, Santa Marta, San Lourenzo, Doctor Maceira, Lamascal, Peregrina y San Xoán, que suman una inversión de 372.000 euros. También se está programando ya la intervención en los parques instalados en los colegios. Además, ahora mismo se están ejecutando los proyectos de la rúa López Ferreiro, plaza de León (Pontepedriña), Angrois y A Gracia, que suman una inversión de 164.000 euros. Asimismo, a lo largo del 2003 se construirán ocho nuevos parques (algunos ya están ahora en obras), ya sujetos a las directrices comunitarias. Se trata de los de Mallou, Ponte Pereda, Paxonal, Monte de Conxo, Sar, Pedroso, Casa de Europa y Os Vilares. Suman 330.000 euros.