La exquisitez británica de Padmore

Teresa Adrán SANTIAGO

SANTIAGO

Brillante segundo concierto en el Teatro Principal

22 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La voz del tenor británico Mark Padmore ocupó el segundo concierto del ciclo dedicado a la canción inglesa. En el programa, una primera parte integrada por obras de repertorio antiguo, y una segunda parte protagonizada por canciones de Britten y Roger Quilter. La actuación de Padmore alcanzó sus momentos cumbre con Dowland y Britten, lo más destacado dentro de un recital impecable. Mostró una voz que se movería en la tesitura lírico-ligera, con gran desenvoltura en el falsete y de timbre aflautado. Padmore hizo gala de un inteligente uso del fraseo y de un riguroso trabajo articulador, perceptible en sutileza de los matices, razones que hicieron posible su idoneidad tanto para los aires de Dowland como para un espléndido Britten en sus Winter Words. La sensibilidad de la interpretación de Padmore lo convierte en un intérprete muy efectivo para recitales y salones, quizá más que para grandes escenarios u orquestas de gran envergadura. En cualquier caso, una actuación irreprochable, que recibió merecidos e insistentes aplausos del público compostelano. No queda más remedio que destacar nuevamente la intervención de Vignoles al piano, que una vez más llenó con virtuosismo y proporción la parte instrumental que le correspondía. Fuera de programa, pianista y tenor ofrecieron una, cuanto menos pintoresca, interpretación de La guitarra sin prima de Obradors, y de una canción de Britten. Tercer ciclo de Lied. Lugar: Teatro Principal. Fecha: 20 de septiembre.