Con Chico Buarque, Bororó activa el proyecto Naçao Kalunga para mejorar la vida de una aldea de descendientes de esclavos africanos en Goiás, Brasil
10 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Músico y productor, Bororó, además de contrabajista, desenvuelve su propio trabajo como compositor cantando toda la trayectoria del pueblo goiano: su lucha, su cultura, leyendas y tradiciones como la festa das cavalhadas de Pirinópolis, la procissao do fogareu de Goiás, la festa do Divino o y las Catiras y Congadas . En gira por varios países con la mítica cantora Gal Costa, hizo un alto en Portugal para acercarse a Galicia. Emociado, se encontraba ayer de pisar Compostela y tocar por vez primera en esta tierra, porque para él, que tocó en Casa das Crechas con músicos brasileños y gallegos, «es muy importante el hacer intercambio cultural, porque sólo así la gente crece como músico y ser humano». El artista lamenta la «falta de cultura» existente en Brasil, causa, según él, de que Galicia, su cultura y su música, no sean conocidas en Brasil. Para Bororó no se puede hacer un trabajo musical contemporáneo «con un lenguaje nuevo sin conocer las raíces». Pone como ejemplo la retroalimentación que se da en Brasil entre la bossa nova y el jazz. En los dos conciertos que ofrece en Galicia presenta el resultado de un trabajo de investigación que él acomete en su lugar de origen: el estado de Goiás. «Allí _explica Bororó_ hay unos descendientes de negros fugitivos de la época de la esclavitud que se refugiaron en Monte Alegre. Llevan refugiados allí más de 250 años con su cultura. Viven aislados en un área de 245.000 hectáreas de tierra con sus músicas para el nacimiento, la muerte, el casamiento, la plantación y la cosecha, las fiestas de San Juan, etcétera, con todo un sincretismo religioso proveniente de la africanidad».