La rotonda de Vidán es de sobras conocida por los conductores de la comarca compostelana, aunque, en general, poco apreciada. En ella confluye el tráfico de entrada en Santiago procedente de Noia y de todas las urbanizaciones situadas en el municipio de Ames, cuyos vecinos se desplazan diariamente a Compostela para trabajar. Esto supone el tránsito diario de 22.000 vehículos, lo que convierte a Vidán en el punto de tráfico más intenso de toda Galicia. El problema se mantiene durante los meses de verano, cuando al volumen habitual de vehículos se suman los de los veraneantes y los compostelanos que se desplazan a las playas de la comarca de Noia. Sin embargo, existen pocas alternativas para los automovilistas que quieran entrar en Santiago desde el oeste. Existen algunos atajos, pero sólo están al alcance de los iniciados. Además, sólo sirven para evitar el tráfico de entrada en el casco urbano, pero no resultan muy útiles a quienes tengan la necesidad de acceder al centro. Así las cosas, sólo queda armarse de paciencia y esperar a que concluyan los trabajos. Queda la esperanza de que la nueva glorieta sirva para algo.