Nace el tercer cinturón arterial que recorrerá el subsuelo de la ciudad dentro del proceso de modernización del suministro de agua emprendido en las últimas legislaturas. La importancia de la obra, financiada en su mayor parte con fondos europeos, es que vendrá a dar servicio a los nuevos asentamientos poblacionales de la zona sur y adyacentes. Cerca de 5.000 nuevas viviendas poblarán en un futuro más o menos próximos estos sectores, es decir, cinco mil nuevas familias. Luis Pasín reconoce que las actuales infraestructuras no estaban preparadas para asumir esas necesidades. Y, además, es preciso mejorar la dotación a los núcleos actuales. Si esta actuación no llegase, Raxoi tendría un problema «moi gordo». Aparte de las viviendas, hay instalaciones que precisan un servicio adecuado, como es el Hospital Clínico. Pero no todo termina con el nuevo cinturón. Hay que seguir prolongando la red, porque hay aún muchas necesidades que atender en el municipio. Se acaba de alcanzar, de esta forma, un convenio con Oroso para abastecer a Barciela. No obstante, Pasín lamenta que las cuotas que carga la Xunta en los recibos no tengan correspondencia en actuaciones de cobertura en la periferia de la ciudad. El casco urbano está prácticamente cubierta, excepto en casos muy puntuales.