Ocho afectados de esclerosis lateral llegaron a Melide en su peregrinación jacobea En la tierra del Camino de Santiago, esta semana, además de las huellas que dejan cientos de peregrinos cada día quedará marcado el rastro de ocho sillas de ruedas. Sobre ellas, ocho personas afectadas de esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad degenerativa para la que no existe remedio ni cura y que condena a aquellos que la padecen a una parálisis progresiva. Son de Valencia y vienen en el seno de un grupo de 29 caminantes, muchos voluntarios, que muestran los ademanes de una gran familia.
05 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La idea se le ocurrió a Javier Ruiz, vicepresidente de la Asociación Valenciana de Esclerosis Lateral Amiotrófica y paciente de esta enfermedad, que ya es un veterano en el Camino. Él supo convencer a sus compañeros y compañeras y transmitirles el entusiasmo necesario a cada uno. La tarea no era nada fácil, pues la dolencia les priva de la capacidad para moverse, por lo que dependen de otras personas para poder hacer vida normal. Además, la Ruta Jacobea está jalonada de tantas barreras que la hacen insalvable para aquellos que van en silla de ruedas. Formando un grupo de una treintena de personas, entre voluntarios y enfermeras, fueron en autobús hasta Roncesvalles; y de allí, hasta Sarria, donde comenzaría la aventura. Cualquiera que hable con ellos descubrirá inmediatemente dos de los ingredientes que hacen que esta experiencia sea realidad. El primero es el coraje, las ganas de demostrar que son personas normales que piensan y sienten como los demás, a pesar de haber tenido la desgracia de que su cuerpo decidiese un día desobedecerles. El segundo, un hondo sentido del humor que hace que la risa se dibuje con facilidad en sus labios, algo que se resumió cuando uno de ellos le dijo a otro en pleno camino «Oye, ¿cómo vas?», y recibió como respuesta «Sobre ruedas». En estos tiempos en los que nos pretenden vender a héroes como Spiderman, sería bueno pensar en estos ocho: Amparo, Nieves, Emilia, María Jesús, Teresa, Vallivana, Lola, Modesto y Javier.