Un lugar para vivir

La Voz

SANTIAGO

El Instituto Galego da Vivenda e Solo (IGVS), que depende de la Xunta, ha programado en Santiago la construcción de 250 viviendas sociales, oficialmente destinadas a las familias con rentas más bajas. Desde hace tres años no construyó ni una. Las estimaciones iniciales cuantifican en un mínimo de dos mil las familias que pugnarán por acceder a uno de estos pisos, un lugar para vivir. Este año se iniciarán las obras para construir 35 en Volta do Castro y 38 en Ponte Pereda.