El paro general restó unos 60.000 euros, correspondientes a las 3.500 prendas que se dejaron de tejer, a Viriato, principal firma textil ordense. El 90% de los 260 empleados secundó la huelga general, apuntó el consejero delegado de Viriato, Juan Mosquera. «Toda la estructura de maquinaria de tejido, lo más importante, la tuvimos totalmente parada», subrayó Mosquera, que agradeció la buena disposición mostrada por el comité de empresa. Por su parte, en Textil Mendo trabajó la mayor parte de la plantilla, mientras que en Deus, la otra gran firma del textil, señaló que «el 100% de los empleados acudió a su puesto de trabajo». Las empresas Cortizo tuvieron una actuación distinta: en la industria de aluminios había guardias de seguridad para evitar altercados con los piquetes. Otra empresa del grupo, Picusa, también trabajó aunque la firma de conservas se desmarcó del resto secundando el paro, tanto en A Matanza como en la fábrica situada en Rianxo.