Sólo los miembros de la corporación asistieron al pleno parlamentario en el que se nombró a Santiago capital Santiago nunca destacó por ser una ciudad apasionada y ayer volvió a demostrarlo. En el Parlamento gallego se aprobaba el proyecto de Lei para nombrar a Compostela capital de Galicia oficialmente, pero por el hemiciclo de O Hórreo sólo se dejaron ver los miembros de la corporación municipal y media docena de personas relacionadas con la política local. El pueblo, a veces, va por delante de sus representantes. En la calle el butanero, los repartidores o el camarero tienen pocas dudas sobre la capitalidad. Es lógico. Veinte años para alcanzar un acuerdo ya asumido sobradamente por la ciudadanía es demasiado tiempo.
12 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.«Queda aprobado o artigo segundo do proxecto de Lei polo que Santiago de Compostela é a capital de Galicia e gozará do réxime xurídico especial establecido por esta Lei. O seguinte punto do orde do día é o debate de totalidade do proxecto de Lei da Protección do Medio Ambiente...». El presidente del Parlamento, José María García Leira, tiró para delante como si tal cosa hasta que el conselleiro de Cultura, Xesús Pérez Varela, mandó parar con sus aplausos, que fueron secundados en milésimas de segundos por todo el hemiciclo. Empezaron entonces los abrazos y los apretones entre los miembros de la corporaración, felicitándose por el difícil parto. Sánchez Bugallo, muy sencillo, hizo un gesto con los brazos y con la cara como diciendo «bueno, pues ya está» y Encarna Otero ocultó malamente la emoción. Enseguida se retiraron del salón de plenos para permitir el desarrollo de la sesión y se enzarzaron en el hall entre palmaditas en la espalda, micrófonos y cámaras que se llenaron de palabras como «importante», «consenso», «histórico», esto es, poco más divertidos que el texto del Diario Oficial de Galicia que se publicará al respecto el 25 de julio. Menos mal que al finalizar el trámite aparecieron por allí Touriño, Beiras y Jaime Pita (el presidente de la Xunta está de viaje por América) para salir en la foto y animar un poco la reunión informal con un par de chascarrillos y unos cuantos abrazos. Dentro, el resto de diputados seguían a lo suyo. Bueno, todos no. Faltaban, además de Fraga, los conselleiros Cuíña, López Besteiro, Corina Porro y el socialista Méndez Romeu, que también es concejal en A Coruña. Vaya...