Una obra recoge los años más gloriosos de la tuna en Santiago durante el último cuarto del siglo XIX Se perdieron las últimas colonias en el último cuarto del siglo XIX, pero en ese mismo tiempo la Universidad de Santiago ganó, al menos, una tuna. Ahora, el historiador Baldomero Cores ha recuperado la memoria de aquel grupo de estudiantes, entre músicos y cómicos, denostado por unos y vanagloriado por otros. Una formación de la que se tienen referencias ya en 1873, ideologizada entonces y por el que pasó, entre otros, Castelao. Cien años después, se celebran en Compostela los Primeros Encuentos Troyanos. Pululan decenas de guitarras, bandurrias y triangulillos por la ciudad. Ayer prosiguieron las rondas.
04 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A tuna de Santiago comienza con una noticia, las primeras referencias de la tuna en la ciudad en los años de la Restauración (1873), y termina con otra, la muerte de un tuno «en acto de servicio», en el teatro de la rúa Nova en 1900. Esos veinticinco años constituyen el cuarto de siglo glorioso de la tuna compostelana, la que hizo de puente entre la sociedad y la universidad y que constituía un referente de Galicia ¿como constata la obra de la Fundación Caixa Galicia¿ en el exterior. En sus comienzos era un tropa de estudiantes charlatanes, humoristas y desorganizados. Las dos primeras características apenas variaron, pero la tercera desapareció conforme este grupo fue ganando en importancia. Alcanzó paulatinamente dimensión regional «e cando saía de Santiago alcanzaba máis popularidade entre a xente», apuntaba el autor. En la misma medida, otros empezaban a ver ellos «uns estudiantes que non debían estar na universidade». Entre sus detractores, Miguel de Unamuno. En aquellos años nace la iconografía que aún acompaña las rondas y aquellos universitarios empezaron a acompasar las letras con la ideología. En su particular historia quedan nombres como Acevedo, Pérez Constante (ideólogo y tuno a los cuarenta) o Nietiño .