El compostelano impulsó aquel movimiento antes de la Guerra Civil
30 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La Fundación Luis Tilve rindió ayer homenaje a una de las principales figuras del sindicalismo en Compostela, Manuel Maroño, Maroño o boó , fusilado en 1936 y que dejó un profuso legado de manifiestos obreros. Ahora la historiadora Dolores Vieites ha recopilado su vida y la de su hermano José, desde sus comienzos en Santiago hasta su militancia como tipógrafo. La presencia de ambos, según explicó el director de la Fundación, Rogelio Pérez, permitió que el movimiento sindical se hiciera fuerte en Compostela a partir de los años treinta al conjugar tanto su presencia en un sindicato (UGT) como en un partido político (PSOE). En ese sentido, el secretario xeral de UGT, Xesús Mosquera (prologuista además de la obra), reivindicó el recocimiento a Maroño recordando que «os pobos que esquecen a súa historia corren o risco de repetir erros». Por su parte, la autora de la obra destacó las facetas política y sindicalista de Maroño, y añadió que la investigación era «unha débeda persoal»