Los jardineros se manisfestaron ayer de nuevo en la Alameda, en un acto reivindicativo e informativo para explicar a la población sus reclamaciones. Posteriormente se trasladaron a la praza do Obradoiro, donde como cada día mantuvieron su protesta ante la sede del Ayuntamiento, del que esperan que medie en el conflicto. Como ya es habitual desde que los trabajadores comenzaron su diaria concentración ante Raxoi, el soportal del Ayuntamiento estaba ayer vallado y vigilado por un inusual despliegue policial. El acceso al edificio, no obstante, no está restringido. Por otra parte, Victoria Pumar afirma que algunos de los parques que atiende Cespa están limpios, pese a las tres semanas que acumula ya la huelga, una circunstancia que la sindicalista achaca a la actuación de operarios de «Regasa por mandato do Concello, co que están violando o dereito á folga».