El compromiso del gobierno local de crear áreas de servicio disuasorias en las principales entradas a la ciudad, con el fin de promover el uso del transporte público sigue siendo sólo una promesa. Ya en la anterior legislatura se empezó a plantear la construcción de áreas de este tipo en Meixonfrío, A Rocha y San Lázaro. Las dos primeras fueron incluso adjudicadas, pero las dificultades para alcanzar acuerdos con los residentes en viviendas de ambas zonas está retrasando el inicio de las obras. El de San Lázaro -previsto en el entorno del campo de fútbol- sólo está pendiente de su promoción y de que Tussa disponga la línea de transporte urbano para conectar el área con la ciudad. Los proyectos previstos para Meixonfrío (donde fue necesario realojar a ocho familias) y A Rocha incluyen zona de aparcamiento vigilada durante las 24 horas y conectada con la ciudad mediante transporte público, zona comercial y la posibilidad de repostar combustible. En el caso de A Rocha, la creación del área de servicio contempla la necesidad de realojar o indemnizar a dos familias. Los dos proyectos vienen fraguándose en los despachos de Raxoi desde la última etapa del gobierno de Xerardo Estévez.