Los organizadores del festival, las salas Nasa y Galán, denuncian la falta de apoyo de ambas instituciones El III Festival de Teatro, Música e Danza Contemporánea «Alternativa 2000», el único que se mantiene en la ciudad, comenzará a rodar hoy en las salas Galán y Nasa con «A brazo partido» y «O navegante», los últimos montajes de sus respectivas compañías: Matarile y Chévere. Y comienza precedida de duras críticas de las salas organizadoras hacia el Concello y Universidad por su falta de apoyo a la muestra, presupuestada en cerca de 48.080 euros, de los que 21.035 los aportan los patrocinadores.
04 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Los responsables de los dos teatros alternativos, Ana Vallés, de la Galán, y Xesús Ron, de la Nasa, no se ahorraron críticas a las dos instituciones por esta falta de apoyo en la presentación del festival. En el acto estuvieron acompañados por Anibal Otero, gerente del Igaem, y Manuel Arca, director de Comarca de Caixanova, las dos entidades oficiales que patrocinan la muestra, y por Ramón Castromil, vicepresidente del Consello da Cultura Galega, que colabora con el evento. El gerente del Igaem felicitó a todos por la celebración del festival que, destacó, «sen ter o relumbrón que teñen outras programacións son a veces de máis importancia desde o punto de vista da realidade cultural». Ana Vallés expresó su descontento por la falta de apoyo del Ayuntamiento que, dijo, «un año más vuelve a no estar con nosotros, pese a que el festival se está consolidando». Xesús Ron subrayó que prácticamente todos los espectáculos que se ofrecerán serán estrenos en Galicia, «un dato significativo de que se está tratando de ofrecer ó público galego propostas que por outros cauces non teñen cabida no panorama escénico galego». El responsable de programación de la Nasa, tras destacar el alto nivel de ocupación del festival el año pasado, su creciente repercusión mediática y las cada vez mayores propuestas de grupos de España y el extranjero, lamentó tener que celebrar una muestra con un presupuesto tan reducido que, denunció, «casi nun 50% temos que manter entre as dúas salas». Un hecho, en su opinión, insólito en lugares del Estado donde se celebran festivales similares que, dijo, «están sendo apoiados moi decididamente polas institucións públicas e empresas privadas».