Texto: MARIO BERAMENDI Foto: XOÁN A.SOLER FEMENINO Y SINGULAR Susana Ladra, campeona gallega de las olimpiadas de matemáticas y física
02 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.En el colegio Peleteiro estudia la Induráin de Compostela. Primero ganó la olimpiada gallega de matemáticas y no contenta con el triunfo, hace unas semanas, se alzó con el primer premio en la de física. Susana Ladra es al cálculo y al razonamiento lo que el ciclista navarro al pedal. Una campeona. El encerado de su clase está lleno de mensajes que parecen un conjunto de versos en iraní. Pero son muchos de los problemas que esta joven resuelve con facilidad en los torneos. Susana Ladra no responde al perfil de niña repollo y sabionda sin amigas. Al contrario. Santiago ya tiene la medalla de oro al razonamiento. Un aplauso, por favor. En el silencio de la clase, ya vacía, las palabras retumban en la pared. Es mediodía y Susana se sienta en el pupitre. -¿Dos por dos? -(Risas). Pues creo que son cuatro. -A ver, ¿qué tiene usted en esa cabecita? -Nada especial. Me gusta razonar. -¿Le llaman chapona? -Nunca. -¿Y superdotada? -Tampoco. No lo soy. Me gusta estar en mi mundo. Esa palabra se refiere a la gente que es un genio para alguna faceta de la vida. Yo sólo relaciono algunos conceptos. -¿Le parece poco lo de las olimpiadas? -Es una satisfacción, pero no hay que exagerar. -No hará usted como Juanito en Salt Lake City... -Para estas competiciones no hay dopaje, hay que aplicar el sentido. Tampoco nos dejan utilizar la calculadora. -¿Cuántos trofeos lleva? -Tres. Dos de matemáticas y uno de físicas. -¿Y cuando consiguió el tercero? -El año pasado. Lo que ocurre es que me presenté a una categoría con una edad menor. -¿Y cómo la recibieron en el colegio? -Me llevaron por todas las clases. Recuerdo que mis compañeros aplaudían. -¿Y usted levantaba los brazos? -No, pasé mucha vergüenza. Menos mal que no hubo pitidos. -Una curiosidad. ¿Ha suspendido alguna vez? -No que yo recuerde. -Se le dan bien las mates, ¿pero qué tal resuelve los problemas de la vida? -Pues no lo se porque, de momento, nunca los he tenido. Ojalá siga la suerte. -¿Qué dicen sus padres de todo esto? -Están muy orgullosos. -¿Por las noches, para dormir, cuenta ovejas o hace demostraciones? -Nada de eso, caigo siempre redonda.