El Instituto de Ortopedia producirá en su nueva sede células y tejidos para exportar
SANTIAGO
El centro se proyectó en 1988 y mantendrá las instalaciones que ocupaba en el hospital Clínico El Instituto de Ortopedia e Banco de Tecidos Músculo-Esqueléticos producirá células y tejidos a un ritmo mayor a partir de la próxima semana en sus nuevas instalaciones del Campus Sur, próximas a la residencia Monte da Condesa. El centro se proyectó en 1988 y fue creado por la Xunta, tras ser autorizado por el Consejo de Universidades, en 1999. Hasta ahora funcionaba provisionalmente en el Clínico, donde cuenta con un laboratorio que va a mantener, para servir a los hospitales de la ciudad, según señala su director, José Couceiro. El nuevo centro contará con una dependencias muy sofisticadas y libres de contaminación.
01 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La inauguración oficial está programada para el lunes por la tarde y se prevé que asistan el presidente de la Xunta y otros altos cargos, además de especialistas de los restantes hospitales gallegos, que podrán beneficiarse de las altas prestaciones que van a ofrecerse. El nuevo instituto crea nueve empleos: seis biólogos, dos médicos y un técnico de mantenimiento. Para ponerlo en marcha contarán inicialmente con la presencia de un experto de Estados Unidos, que viene de Miami; y otros de Suiza, relacionados con la multinacional Sulzer, especializada en ortopedia y que va a comercializar los productos que genere esta nueva institucioón compostelana. Aunque «teremos relacións con outras firmas», indica Couceiro. Está previsto que logre autofinanciarse con su actividad. El instituto cultivará células y tejidos para implantar en órganos como el menisco, cartílagos, tendones o ligamentos. Utilizará una técnica que favorecerá la proliferación de nuevas células y tejidos a partir de muestras procedentes de la zona dañada del paciente. José Couceiro resalta que será el primer instituto de ortopedia para tratar el aparato locomotor que se cree en una universidad española, tras haber pasado por trámites complejos hasta alcanzar su aprobación y puesta en marcha. La pureza del ambiente que va a conseguirse, y la ausencia de contaminación, harán posible que se aprovechen las instalaciones para otros usos, como conservación de válvulas cardíacas, membrana amniótica o partes del ojo. La potencia de las nuevas dotaciones será muy superior a las existentes en el Clínico, a pesar de que éstas ya permiten congelar a 86 grados, agrega el director del instituto. Aire puro Couceiro resalta la complejidad de las nuevas instalaciones, pues hay hasta treinta mil metros de cables, lo que implica que deban contar con personal especializado para abordar los problemas puntuales que puedan surgir y tener todo en las debidas condiciones. En el interior se pueden lograr 1.200 metros cúbicos de aire puro, sometido a continuadas filtraciones, que impiden pasar las partículas y permiten las sofisticadas prestaciones que se van a ofrecer.