EMMA ARAÚJO EL BURLADERO
29 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Definitivamente, ningún partido político apuesta por la reflexión interna en condiciones. Así lo ha demostrado el PP con el conflicto de Teo. Armando Blanco acaba de salir triunfante de un examen con un tribunal lleno de amigos y conocidos. Jugar en casa y con el enemigo fuera del campo es la mejor forma de ganar. Pero no debe hacer mucha gracia saborearla. A los críticos, o los ex-críticos, les queda todavía un año para vigilar todos los pasos de un hombre siempre acompañado de la polémica. Quizás se animen y sigan o quizás el PP, si algún día los necesita, reclame de nuevo su apoyo. Doce meses dan para mucho, sobre cuando a un alcalde en un municipio como Teo le suspenden un examen en forma de Plan Xeral. Es algo así como soñar con el Everest y tener mal de altura. O sea, un fiasco. Los alcaldes, de todos los partidos y a todas horas, tienen derecho a equivocarse casi como cualquiera. Pero hay decisiones que llaman demasiado la atención. El tiempo da y quita razones. Seguro que en el 2020 pocos hablarán de un expediente que no se abrió y otro que sí se cerró, pero seguirán echándose las manos a la cabeza por el pueblo en el que les ha tocado vivir por eso de la carestía del suelo de la gran urbe. Alguien les dirá que uno de los responsables lleva el nombre de una calle que, por supuesto, tendrá un hermoso jardín. redac.santiago@lavoz.com