QUIROGA PALACIOS

La Voz

SANTIAGO

LUIS CRISTOBO MI CALLE

22 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Está justo yendo de Belvís al infierno viario de la avenida de Lugo y se llama avenida de Quiroga Palacios, en honor al último cardenal que tuvo peso político en Galicia en los tiempos áureos de la dictadura de Franco (1939-1975), que en paz descanse. Quiroga Palacios fue cardenal querido (1949-1971) y cuentan las crónicas que gestionó la fe gallega justo en el cambio del autoconsumo al libre comercio, desde la teoría de las dos espadas al pensamiento único universal, que se tambaleó el 11-S allende la mar océana con el desplome de las torres de Babel. Fue el creador de las emisoras de radio parroquiales, una permisividad del régimen al amparo de los discos dedicados a cuenta de bodas, bautizos, primeras comuniones, ferias, fiestas y verbenas. Entonces la avenida era un simple camino encajonado de entrada entre el seminario de los curas y el convento de clausura de las monjas dominicas y la salida daba directamente a las leiras y a las brañas de Fontiñas, todo un monte de orégano. Ahora lo único que ha cambiado han sido los edificios adosados a pie de la antigua corredoira, que desemboca en la carretera de circunvalación, la avenida de Lugo. Pero ahí siguen incólumes el seminario de los curas y el convento de las monjas. lcristobo.santiago@lavoz.com