La autoescuela de la vida

REDACCIÓN SANTIAGO

SANTIAGO

XOÁN A. SOLER

No llegaban, no llegaban... pero al final, como siempre, se hizo bueno el villancico y los Reyes Magos llegaron cargaditos de regalos, a pesar de que en los últimos años comparten responsabilidades con Papá Noel. Una vez más los magos de Oriente tiraron la casa por la ventana para hacer felices a los más pequeños, los auténticos protagonistas de esta jornada tan ilusionante como nostálgica. La mañana, fresca pero sin lluvia, permitió a los niños salir a disfrutar de sus regalos a las calles de Santiago. Al igual que siempre, y como se puede apreciar en las fotografías, los juguetes de automoción siguen siendo los preferidos de los peques, aunque en muchos casos requieran la ayuda de un monitor para sus primeros desplazamientos que también lucían ayer algún que otro trapito de estreno. Los compostelanos, visto lo visto, siguen respetando la tradición de regalar en Reyes. Hoy también toca jugar, pero mañana hay que regresar a las aulas. Y los demás, a las rebajas.