ELISA ÁLVAREZ EL CRONÓMETRO Santiago Cajaraville, responsable de una sucursal bancaria
03 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Tres días después de la entrada en vigor del euro, los bancos y cajas de Santiago siguen en la misma situación. Todos los compostelanos quieren tener en sus bolsillos la nueva moneda. De hecho, Santiago Cajaraville, responsable de una oficina, señala que la gente parece olvidar que todavía hay dos meses de convivencia: -Sigue sin valorarse el período de doble convivencia, que además, es la mejor manera para deshacerse de las pesetas sin tener que cambiarlas. -Tras dos días, ¿se aprecia un descenso de clientes? -No, la tónica es la misma. La gente viene masivamente a las oficinas. -¿Son los mayores más previsores? -No, lo cierto es que llega gente de todo tipo. No distinguimos un intervalo de edad concreto. Hay un aspecto fundamental, y es que la gente quiere familiarizarse, tener el dinero y asimilar el billete. -Ha habido quejas por la falta de euros. -Se está corriendo esa noticia y no es verdad. Se ha previsto suficiente dinero. Lo que sí hay es un problema de colas, y no se puede abastecer con todo el billetaje. Es decir, la gente no pide una cantidad, sino determinados billetes, quieren que se les distribuya como pidan. -¿Y cuáles se agotan? -Los de veinte y cincuenta euros, pero no quiere decir que no los haya, al día siguiente ya están repuestos. -¿Cuándo se normalizará la situación? -Siendo optimistas en quince días y siendo pesimistas a finales de mes. Además, los ciudadanos no tienen mucho dinero en el bolsillo, por lo que es lógico que acabe normalizándose. Otro aspecto a destacar es que la gente no hace uso del cajero, y están preparados para dar euros.