La postura mantenida por Encarna Otero la distancia de los centros de poder del Bloque

La Voz

SANTIAGO

PACO RODRÍGUEZ

La postura mantenida por Encarna Otero a propósito de la crisis abierta en la Oficina de Rehabilitación -una defensa sin fisuras de las actividades llevadas a cabo por el departamento- ha distanciado a la edil nacionalista de los centros de poder dentro del BNG. Ante este modo de proceder, las supuestas irregularidades en el gabinete técnico fueron puestas en conocimiento de miembros de la ejecutiva nacional del Bloque para que ellos intentasen convencer a la concejala de que depusiese su actitud. No hubo, ni hay por ahora avances en tal sentido. Trabajadores del Consorcio también se dirigieron a miembros del grupo municipal nacionalista para expresarles el malestar con Otero. Cuando la comunicación llegó a sus oídos, algún concejal incluso se alineó de otro lado bien distinto al de la primera teniente de alcalde. Reacciones similares provocó esta información en sectores del consello comarcal que ya venían cuestionando a la edil desde hacía meses. Silencio El registro en el pazo de Vaamonde se ejecutó este lunes, meses después de que Sánchez Bugallo y Otero fuesen informados de supuestas irregularidades en la Oficina de Rehabilitación. Preguntada ayer sobre el porqué de esta circunstacia, la concejala rechazó pronunciarse. Sus últimas declaraciones sobre la crisis en el gabinete se remontan al miércoles, cuando ensalzó el papel que éste ha jugado en la revitalización de la zona vieja.