El PSOE también cree que el plan municipal para la gestión de residuos está «verde»

La Voz

SANTIAGO

El grupo muncipal socialista intenta no distanciarse de sus socios de gobierno sin enturbiar las relaciones con la Xunta El grupo municipal socialista quiere que todos los cabos estén bien atados antes de que el nuevo sistema de tratamiento de basuras sea objeto de decisión definitiva. No se opone a la planta de compostaje, aunque es una iniciativa que no entraba en sus cálculos. Además, como la Xunta, también considera que está «verde». Y ha de salvar la presión del Ejecutivo autonómico. En lo que están de acuerdo PSOE y BNG es en intentar que Sogama no se convierta en una cuña para el equipo de gobierno. El alcalde mantuvo una reunión con representantes del BNG, a los que llenó de reproches, para que el asunto discurriese de forma encauzada.

08 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

REDACCIÓN SANTIAGO Si el grupo socialista gobernase en solitario explotaría al máximo las tres erres (reciclaje, recuperación y reutilización) y apilaría el resto en una planta de transferencia camino de Cerceda. Esa era la línea programada y vinculada al convenio suscrito en 1998 con la Xunta para la incorporación a Sogama. Pero el BNG abrió un nuevo camino fuera de esta onda. El aprovechamiento de la basura para el reciclaje y el compost, con salida de los materiales rechazados hacia Sogama, todavía suena en los oídos socialistas como un martillo. En el ánimo nacionalista tiene un gran peso el criterio medioambiental; en el socialista, el económico. El propio Sánchez Bugallo, que remitió la solución del problema al estudio en marcha, dijo en noviembre del 99 que el criterio que debe primar es el económico. Y aquí es donde la decisión anunciada por Néstor Rego no ha sido del agrado de los socialistas. El PSOE tiene grandes dudas sobre la rentabilidad de la planta de compostaje y quiere que todo esté «ben atado» y las cifras sobre la mesa. También la ausencia del proyecto y de los terrenos retraen al equipo socialista. Además le inspira dudas la salida del compost en el mercado gallego y la cantidad necesaria de residuos tratados para rentabilizar la planta, que funcionará con una capacidad para 70.000 toneladas. Consideran que la iniciativa está «verde», una expresión que también utilizó el conselleiro de Medio Ambiente para referirse al proyecto. Lo cierto es que ambos grupos no están dispuestos a que este asunto sea fuente de problemas. Así, y tras la información publicada por este medio, los representantes socialistas y nacionalistas se reunieron para, tras alguna reprimenda por medio con el Bloque como destinatario, aclarar las cosas. El BNG ratifica que hay «total acordo» por parte de los dos grupos en el planteamiento de la planta de compostaje. Por lo demás, resaltan que hay un compromiso oficial de la comisión de gobierno sobre la alternativa ganadora. Pero hay además otro factor importante que interviene en este proceso: la Xunta. En el seno de este organismo aún no se ha digerido la resolución de Santiago. Xosé Sánchez Bugallo ve con cierto temor el alejamiento de la tesis de Sogama.