La nueva normativa de universidades ha logrado consensuar en contra a toda la comunidad educativa Con el trámite del Congreso, la nueva ley que regirá a las universidades inició su proceso de aprobación. Paralelamente, sus detractores, una mayoría casi unánime, iniciaron las movilizaciones de protesta. La huelga del pasado miércoles, secundada mayoritariamente en Santiago por todas las facultades, fue tan sólo el preámbulo de una serie de manifestaciones y paros que tendrán su cita clave el próximo día 7. Otras actividades, como la celebración de un claustro extraordinario el jueves 8, irán cercando las posiciones alrededor de una ley que no convence a ningún sector de la comunidad universitaria de Santiago.
01 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El paro de esta semana dejó desiertas las aulas de Maxisterio, Enfermería, Filoloxía y Xornalismo en el campus norte; mientras que en el sur acudieron en masa los estudiantes de Filosofía, Ciencias da Educación, Matemáticas y Bioloxía. En los demás centros, la convocatoria fue secundada, aunque no de forma tan generalizada. Uno de los principales escollos que está encontrando la campaña anti-LOU es la descoordinación entre los distintos estamentos educativos. Los grupos estudiantiles, por ejemplo, manifestaron su rechazo particularmente y no acordaron medidas conjuntas hasta el día de la aprobación de la ley, en el que las asociaciones mayoritarias en la USC, CAF, IESGA y FICUS, acordaron secundar la huelga del 7. Coordinadora Las polémicas derivadas de la normativa estatal han provocado la creación de una coordinadora en Santiago de profesores afectados por la LOU. De hecho, los departamentos mantienen reuniones para convocar plazas de docentes antes de la entrada en vigor de la ley. Los miembros de la plataforma realizarán una rueda de prensa en el Rectorado esta mañana, a partir de las doce, para dar a conocer las iniciativas que tomarán en los próximos días.