Esquerda Unida confía en subir en número de votos, pero admite que será «muy difícil» conseguir un escaño Esquerda Unida se niega a pasar desapercibida en las elecciones gallegas. Los limitados recursos de la formación son inversamente proporcionales a los esfuerzos realizados por militantes y simpatizantes, que confían en aumentar el número de votos, aunque admiten que serán insuficientes para lograr un escaño. Su objetivo es otro: consolidar su partido en Galicia y defender sus ideales. Ayer, por ejemplo, se reunieron en O Toural para protestar contra la guerra en Afganistán. Lo cierto es que estaban muy solos.
15 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Esquerda Unida juega en otra liga, el play off de descenso, por poner un simil. Tienen sentidiño para reconocer que las posibilidades de obtener representación parlamentaria son muy escasas, pero sus ideales siguen arrastrando a varios miles de electores en Galicia. El objetivo de esta cita con las urnas es superar los 14.000 votos de las anteriores elecciones, un puñado de apoyos que bien querrían para sí los socialistas o los nacionalistas. La concentración que celebraron ayer Santiago estaba encabezada por Pilar Díaz, número uno de la formación por la provincia de A Coruña, que se despachó a gusto con las tres formaciones con posibilidades de acceder a la presidencia de la Xunta, pero especialmente con el BNG y el PSdeG. Díaz considera «preocupante» que ambos partidos no hayan respondido a la carta que les envió Carlos Dafonte, el candidato de Esquerda Unida, y asiste con estupor al cruce de declaraciones en torno a los pactos. Un panorama, dice, que sólo favorece que Manuel Fraga renueve la mayoría. Tras las elecciones, augura la candidata de EU por A Coruña, algunos tendrán que reflexionar sobre lo dicho y hecho. «Nos, pola nosa parte, esperamos ter consolidada a nosa opción política e abrir o partido ós galegos».