BARRIO DE CORNES

La Voz

SANTIAGO

JOEL GÓMEZ MI CALLE

06 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La apertura del estacionamiento vigilado revitaliza el recinto de la vieja estación de Cornes. Hasta los años cincuenta era la principal referencia ferroviaria de la ciudad, aunque en 1987 se retiró el servicio, y cinco años más tarde se levantaron las vías. Pero Cornes tiene un lugar en la historia de Compostela, por aquel tiempo en el que fue centro del transporte. Allí se vivieron instantes inolvidables. La lectura de un estudio de Alberto Machado da Rosa me llevó a uno de los más singulares: la recepción de los restos mortales de Rosalía de Castro, procedentes de Padrón, en mayo de 1891. Curiosamente, en un país tan dado a la efeméride, la celebración, este año, del 110 aniversario, pasó con pena. Da Rosa rememora el fervor con que se acogió a la literata, con presencia del Orfeón Valverde, niños del Hospicio, bomberos, estudiantado, periodistas y «muitas organizações galegas de toda a espécie», en un cortejo dirigido por el alcalde y autoridades. El féretro se llevó a pie hasta San Domingos. Claro que Rosalía sigue muy viva. Aún el 25 de julio sus versos fueron recitados en público en la ciudad por Xosé Manuel Beiras, tal como recoge su libro O Estado da Nación, que acaba de reeditar Laiovento. redac.santiago@lavoz.com