Dos historias de lo real y lo soñado

CONCHA PINO SANTIAGO

SANTIAGO

Presentadas en Santiago las novelas «La mitad de una mujer» y «Soy Julia» Las editoriales Planeta y Seix Barral celebraron ayer sendas citas literarias en la ciudad. Fueron con dos autores y sus obras, dos novelas bien distintas y dos formas de fabular, de narrar historias llenas de fantasía y de sueños, que consiguen la sugestión de hacer vivir lo irreal.

14 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La primera de las citas era con Juan Carlos Arce (Albacete, 1958), autor de La mitad de una mujer, una novela cuya trama arranca en un hospital de Santiago, el 5 de enero de 1936, el día de la muerte de Ramón María del Valle-Inclán. Pero el personaje de la historia, uno de ellos, no es Valle sino un médico, Santiago Vidal, un envenenador que se desplazo a Compostela para ver morir o matar a Valle, «para conmoción y asombro de la sociedad», aprovechando que era un personaje famoso para sacar del anonimato sus prácticas asesinas. Este autor, que reivindica la poesía a la hora de narrar con ritmo y por su capacidad de síntesis, se identifica con el estilo literario más clásico a la hora de estructurar una novela «con una historia que deleite al que la lee, sin necesidad de obligar al lector a cargar con ningún mensaje del autor». La otra era una cita con Antonio Martínez (Barcelona, 1963), escritor profesional como guionista y director del programa de Canal+ Las noticias del guiñol, y autor de Soy Julia, su primera novela, que fue presentada en el transcurso de un almierzo por el escritor gallego Manuel Rivas. Hablar de este libro es como contar otra historia, porque Antonio Martínez es el padre de Julia, una niña que nace con una lesión cerebral irreversible, y a la que le pronostican que no vivirá más de dos años. Y su padre le construye una historia, pero en primera persona, en la que Julia ordena los recuerdos de su vida con humor, un sentido del humor tan sorprendente como tierno, destilando amor.