La participación de los jubilados será clave para impulsar los programas de voluntariado La calidad de vida de los gallegos dependerá en poco tiempo del nivel de integración de los mayores en la sociedad. La desaparición del servicio militar obligatorio y de la figura de los objetores ya está dejando vacantes en numerosos puestos que se habían convertido en esenciales para muchas personas que requieren atención. Este asunto se debatió ayer en el Palacio de Congresos de Santiago en unas jornadas sobre «Personas mayores y voluntariado: una oportunidad para la participación».
09 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El presidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga, abogó ayer en Santiago por una concepción «activa y positiva» de la vejez frente a aquellos que consideran a las personas mayores como una «carga social» y les animó a participar en la sociedad a través de acciones de voluntariado. También reclamó «mayor respeto» por los mayores frente a la «indiferencia social», una idea con la que coincidió el conselleiro de Sanidade e Servicios Sociais, Xosé María Hernández Cochón, quien subrayó la «importante oportunidad de participación» que supone el voluntariado para las personas mayores. Hernández Cochón mostró su confianza en que el congreso contribuya a animar a los jubilados a colaborar en actividades de voluntariado para «crear día a día una sociedad más justa y solidaria». Los deberes cívicos En la apertura de la jornada también participó Sánchez Bugallo. El regidor compostelano instó a los mayores gallegos a cumplir con sus deberes cívicos más allá del voto electoral cada cuatro años, en especial en un momento en el que desaparece la objeción de conciencia y las jubilaciones anticipadas generan un «segmento inmenso de la sociedad» que puede convertirse en la «esperanza» al «olvidar el egoísmo» y colaborar para construir una sociedad más justa. En esta línea produndizó el vicepresidente de la Fundación La Caixa, Josep Joan Pintó, quien destacó la «potencialidad» de los mayores por su «precioso caudal de experiencia que les concede auténtica autoridad y honestidad». «La sociedad os necesita», dijo.