Los compostelanos vivieron el segundo «martes y 13» del año comprando lotería terminada en los dos dígitos Tréboles de cuatro hojas, amatistas, cuernos de coral rojo o incluso ajos, eso sí, que sean macho, pueden salvar a cualquiera de un ataque de mala suerte. Aunque, según afirman los expertos, en contra de las creencias sociales, el martes que coincide con trece «no es tan mal día como dicen». Si se rompe un espejo, nada mejor que quemarlo para espantar a los malos espíritus, y en caso de derramar el salero por encima de la mesa, bastará con atrapar una pizca entre los dedos índice y pulgar, arrojándolo posteriormente por encima del hombro izquierdo, al mismo tiempo que se pronuncia la mágica frase «doulle o demo o que é seu».
13 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Es el segundo en lo que va de año, y no será el último. La tradición católica manifiesta que el martes 13 es una fecha consagrada a San Benito, día de buena suerte. Por su parte, la leyenda cambia el ritmo de la cosas y señala que un sacerdote romano advirtió a los ciudadanos que se protegieran contra el «idus de marzo», martes y viernes que coincidieran con el dichoso y conocido como «doce más uno». Esta teoría no parece convencer demasiado a los compostelanos que, como un día cualquiera, se levantaron ayer con el pie derecho y no se privaron de pasar por debajo de una escalera. Pero son muchas las teorías que rodean a esta fecha que representa la mala suerte. Contra ella, nada mejor que quemar nueve hojas de laurel, colgarse del cuello una herradura con un trece grabado o introducir en una bolsa roja un ámbar precioso o un poco de ruda que, a buen seguro, espantará a los traviesos espíritus, protagonistas de este tradicional día. Según manifiesta el representante de una empresa compostelana relacionada con el mundo del juego, «curiosamente este día acude más gente a las salas de bingo, la demanda de boletos de lotería terminados en 13 aumenta y las máquinas tragaperras están algo más solicitadas». Lo que no se sabe es si estos jugadores llevarán, entre sus pertenencias, colas de ratón, pelos de caballo o dientes de ajo. Además, los especialistas en la materia aseguran que, contra aquello de «en martes, ni te cases ni te embarques», las parejas que deciden hacerlo son «eternamente felices, al igual que aquellos que tienen la suerte de nacer en una fecha como ésta». Finalmente, nada hace temer la presencia de un gato negro que se cruce en el camino. La tradición mágica indica que las antiguas brujas tenían un gato negro como símbolo de buena suerte, al que además, en las noches de luna llena frotaban con sal su lomo para espantar a los malos espíritus. Contra las creencias, y para los más supersticiosos, dicen los expertos consultados que es aconsejable escapar de los felinos con pelo blanco, tocar madera en caso de mal presagio y acariciar un botón blanco en caso de tropezar con un pelirrojo.