El arzobispo recordó a los agentes muertos en acto de servicio en su homilía por la festividad de la Benemérita Faltó café, copa y puro. Pero hubo misa, vino y juegos. Además, Pilar se puso tricornio. Incluso los agentes se dejaron fotografiar. La festividad de su patrona obró la transformación. La Guardia Civil de Santiago celebró ayer el día del Pilar. El arzobispo compostelano, Julián Barrio, se sumó a los actos festivos, a los de carácter religioso. En la abarrotada iglesia de San Francisco, la máxima jerarquía eclesiástica de la ciudad promovió un recuerdo para los agentes muertos en acto de servicio. Los once cuarteles de la comarca también organizaron encuentros con autoridades municipales y judiciales, vecinos y empresarios.
12 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El arzobispo de Santiago, Julián Barrio, ofició ayer por la mañana la tradicional misa con la que la Guardia Civil de la ciudad celebra el día de la Virgen del Pilar, patrona del Instituto Armado. En su homilía, la autoridad eclesiástica disertó sobre el significado del Cuerpo entendido desde la perspectiva social. Más elocuente, la valoración del concejal de Seguridade Cidadá, Carlos Nieves: «Fue un acto sencillo, pero bonito, porque se trata de un cuerpo de seguridad muy querido por todos». La presidencia de los oficios se la repartieron el alcalde de Santiago, el socialista Xosé Sánchez Bugallo, y el capitán de la Guardia Civil en la ciudad, Jesús Nodar. Asistió otro regidor, el de Teo, Armando Blanco. Y el vicepresidente de la Diputación provincial, el popular Dositeo Rodríguez. De los grupos políticos con presencia en Raxoi, se echó en falta a los ediles del Bloque Nacionalista Galego. A la vertiente lúdica del asunto llegaron todos. Pinchos y vinos esperaban a los invitados en un restaurante de Monte do Gozo. Los caldos los había del país. Lo que se perdió Carlos Nieves fue la parte recreativa, si bien estaba reservada para los niños. Se trataba de una serie de juegos destinados a los hijos de los agentes. Se celebraron en el casa cuartel de As Cancelas y los coordinó un cabo. El destacamento compostelano estuvo ayer más engalanado de lo habitual y lució una bandera de España «especialmente cuidada para la ocasión», destacó el capitán de la Tercera Compañía.